Los riesgos del transporte radiactivo hacia el ATC

5 febrero, 2012 § 1 comentario

Nosotros, el público en general, somos irracionales y mal informados en torno al riesgo. No entendemos ni nos preocupan las estadísticas” Juan Guillermo Rivera Berrío

Si compra lotería de Navidad, juega a la promitiva, o confía de vez en cuando su suerte a cualquier otro sorteo debería tener algún conocimiento de probabilidad. Y seguramente no lo tenga. De hecho, si lo tuviera, no jugaría. la lotería es un impuesto del Estado para los que no saben de probabilidad. Si no tiene esos conocimientos básicos es muy probable que le engañen con cifras sobre si un evento es muy probable o muy improbable. Es lo que ocurre con los riesgos de la energía nuclear.

Un cementerio nuclear y el transporte de los residuos radiactivos son inocuos para el entorno… siempre que no ocurra un accidente grave. Ese es el temor de los que nos oponemos al transporte de residuos nucleares de alta radiactividad por toda España hasta un Almacén Temporal Centralizado. El temor a un accidente grave, especialmente durante el traslado, que puede tener consecuencias impredecibles para nuestra salud y una enorme duración de sus efectos nocivos en el entorno próximo al accidente. Los datos de ENRESA sobre los riesgos del transporte no son nada concretos, entre otras cosas porque no hay ningún informe técnico detallado sobre dichos riesgos en nuestro caso concreto.

ENRESA se limita a tranquilizarnos prometiendo que el riesgo de accidente con fuga de material radiactivo es “casi imposible”. Para ello suele utilizar dos datos bastante repetidos en todos sus foletos “publicitarios” y la información que proporciona en su web.Después de 100.000 toneladas de material radiactivo transportadas desde 1970 no ha habido NUNCA un accidente grave con fuga de material radiactivo. También las torres gemelas aguantaban en pie sin problemas desde su inauguración en 1973. Sus constructores afirmaron el día de su inauguración que su estructura aguantaría el impacto de un Boeing 707. De hecho en 1993 su estructura aguantó el efecto de un coche bomba ubicado en su aparcamiento. Las torres gemelas eran “indestructibles”. Si has hecho algún crucero ya te habrán explicado que no hay ningún motivo de preocupación. Han pasado cien años desde el Titanic. Un crucero moderno como el Costa Concordia, el mayor crucero construido en Italia, no puede naufragar. No pondremos más ejemplos. Lo de “no te preocupes, nunca ha pasado nada” es la frase más repetida antes de un desastre anunciado.

 Mejor analicemos los riesgos con cifras. A ENRESA le gusta ofrecernos una de las cifras que tiene: El riesgo de accidente grave durante el transporte es de 0,00000023 (un 0,000023%) cada año, lo que “significa” un accidente cada 4,3 millones de años. ¡4,3 millones de años! El doble de tiempo que llevan los homínidos sobre la faz de la Tierra ¡Eso si que es imposible que ocurra! De hecho, según los mismos datos de ENRESA, el riesgo de accidente grave con fuga radiactiva durante el transporte de residuos nucleares es cien veces menor que la fusión de un reactor en una central nuclear. Este riesgo es de 0,000029 (0,0029%) cada año, es decir un accidente cada 34.000 años. ¡34.000 años! El tiempo que tienen las pinturas de Altamira cuando tidavía existía el hombre de Neanderthal. ¡Vaya seguridad!

Pero entonces ¿cómo es posible que en 25 años hayan sufrido una grave fusión tres reactores de dos centrales nucleares? ¡Esto sí que ha sido mala suerte! ¡Esto no puede volver a pasar! De ninguna manera. Precisamente según los datos que manejan los dueños de las centrales nucleares lo previsible (si no aumenta el número de ectrales en el planeta) es que tengamos un accidente de este tipo cada 20 años como media. ¿y esto cómo es posible? Por pura ley de la probabilidad. Y si el cálculo probabilístico no entra en sus habilidades preste mucha atención a partir de ahora. Y prepare una calculadora por si no se fía de los sencillos cálculos que le vamos a mostrar.

Si alguien quisiera leer todo el material accesible en internet tardaría 9 millones de años.2  El uso de la escala temporal en términos probabilísticos es muy habitual en textos de curiosidades o cuando se quiere manipular la información haciendo hincapié en la improbabilidad de un suceso. El riesgo de morir en accidente de tráfico en España es muy similar al de que explote un reactor nuclear. Un riesgo de 0,00004 (un 0,0025%) cada año, es decir, uno cada 25.000 años. No es necesario, por tanto, que se preocupe. Es imposible que usted muera de un accidente de tráfico. Sin embargo unas 1500 personas pierden la vida cada año en nuestras carreteras. La explicación es que este riesgo es acumulativo, tanto en usuarios como en tiempo de uso. Lo más lógico es que lea en la prensa que la tasa anual de mortalidad por accidente de tráfico es de 40 personas por cada millón de habitantes. Compruébelo y verá que la cifra es la misma. De hecho si usted tiene pensado usar el coche durante unos 75 años (la esperanza media de vida en nuestro país), puede calcular su riesgo de morir por accidente de tráfico: 0,003 (un 0,3%). Si tienen diez miembros en la familia, la posibilidad de que alguno de ellos muera en un accidente de tráfico es de un 3%. Y esta cifra ya empieza a asustar.

Lo mismo pasa con los reactores nucleares. Con las cifras “oficiales”, el riesgo de que por un accidente grave se fusione el reactor nuclear a lo largo de los 40 años de su vida útil (sin tener en cuenta ampliaciones irresponsables, cuando más alto es el riesgo de accidente grave) es 0,0016 (un 0,16%). Y si tenemos en cuenta que actualmente existen 440 centrales nucleares en funcionamiento en todo el planeta, el riesgo de que (con el mismo número de centrales en un futuro) alguna de ellas tenga un accidente grave es de 0,51 (un 51%). Si un 50%. Cara o cruz. Si quiere medirlo en escala temporal: uno cada veinte años de media. No es por tanto tan extraño el periodo de 25 años entre Chernobyl y Fukushima.

 Atendamos a hora al riesgo del transporte de residuos nucleares. ENRESA se basa en la experiencia de 100.000 toneladas de residuos nucleares transportados sin fugas radiactivas debidas a un accidente. Pero sí ha habido accidentes graves, aunque no hayan producido la fuga de material radiactivo:
1987: descarrilamiento grave de camión con caida de la carga en Lailly-en-Val (Francia)
1991: caida desde altura por rotura de la grúa en puerto de Chardigo
1997: descarrilamiento del tren con caida de tres contenedores en la frontera franco-alemana

 Por lo tanto al menos tres accidentes importantes, tanto por carretera, como por barco o por tren, en el transporte de esas 100.000 toneladas. Es decir, un riesgo empírico de accidente de 3/100.000. Teniendo en cuenta de que el tonal de residuos transportados previstos en nuestro país es de 7000 toneladas, el riesgo de accidente en nuestras carreteras es de 0,21 (un 21%). Por supuesto, afortunadamente, el riesgo de fuga en un accidente, aunque sea grave, es bajo por la sólida protección que llevan los contenedores. Los estudios que maneja ENRESA calculan que el riesgo de fuga radiactiva en caso de accidente es sólo de 0’0383 (un 3,83%). calculemos entonces. El riesgo de accidente grave con fuga radiactiva al transportar las 7000 toneladas previstas sería de 0,00001165 (un 0,0011%)

 Pero antes de calibrar la magnitud del riesgo, analicemos los modelos teóricos que maneja la Comisión Interministerial: El famoso valor de 0,00000023 corresponde a los resultados del Modal Study, un estudio de riesgos elaborado en 1987 para el transporte de residuos radiactivos a Yucca Mountain. Un proyecto controvertido en el desierto de Nevada (USA) que finalmente fue cancelado en marzo de 2010 gracias a la presión de los empresarios de Las Vegas, a 140 km del almacén. Aparte de que la cifra corresponde a una estimación de riesgo anual difícil de trasladar a nuestra situación, los mismos informes del Consejo Interministerial reconocen que sus conclusiones han sido superadas por estudios posteriores, incluso para el mismo proyecto (como el CR-6672), con herramientas de cálculo más avanzadas.3

 Entre esos estudios posteriores el propuesto por el Consejo Interministerial como referencia es el realizado para el transporte hacia el ATC de Zwilag, en Suiza. Según sus conclusiones, la probabilidad de accidente severo es de 0,0000000028 (un 0,00000028%) por cada km de carretera recorrido. Siguiendo la tabla de riesgo de fuga radiactiva en caso de accidente severo: 0,0000000001 por cada km recorrido. Con estos datos oficiales podemos calcular el riesgo teórico, por ejemplo, de un traslado de residuos nucleares desde la Central de Garoña, distante 450 km de Villar de Cañas:  0,00000084 (un 0,000084%). Según el símil que tanto gusta a ENRESA, una fuga radiactiva cada 1,2 millones de años.

Pero no se trata del riesgo de un único convoy. Se preveen 670 trayectos a lo largo de 20 años, con una cadencia de 30-50 viajes al año (una media de uno cada una o dos semanas). Aparte de las eternas frecuentes molestias para el tráfico de la zona durante dos décadas, el riesgo total aumenta considerablemente. Calculando una media de 300 km por trayecto, el riesgo oficial de fuga radiactiva por accidente grave durante el trayecto es de 0,0000215 (un 0,00215%). Un cálculo bastante similar al que habíamos calculado anteriormente y cinco veces superior al antiguo estudio de Yucca Mountain, según el cual, el riesgo de fuga radiactiva grave en el plazo de los 20 años previstos sería de 0,00000465 (un 0,000465%).4

 Recalcamos que la imprecisa cifra de riesgo que interesadamente le gusta manejar a ENRESA es menor de la mitad del riesgo calculado según el historial de accidentes graves sucedidos con posterioridad y cinco veces inferior a los más recientes y precisos modelos calculados para el transporte al ATC de Suiza. Sin embargo, esto es lo de menos. Ya que comenzábamos diciendo que el error en la percepción de riesgo no es la inexactitud en los informes del Consejo Interministerial sino el desconocimiento de la Ley de Probabilidad, usaremos esa cifra conservadora de 0,00000023 (un 0,000023%) cada año, aquella de un accidente cada 4,3 millones de años.

Para un perido de 20 años de transporte continuado el riesgo hemos visto que es 0,00000465 (un 0,000465%), es decir un accidente cada 215.000 peridos de 20 años (o 4,3 millones de años). Pero no es ésta la forma más común ni sencilla de registrar eventos infrecuentes para su comparación. Lo más habitual y cómodo es registrarlo como riesgo por millón de sucesos (en nuestro caso millón de periodos de 20 años, o millón de ATCs). Y en nuestro caso el riesgo calculado es de 4,65 accidentes con fuga radiactiva por millón. 4,65 x 10-6 en notación científica (esa que usa la calculadora de su móvil para las cifras pequeñas). ¿le sigue pareciendo bajo el riesgo? Como el concepto de bajo o riesgo depende de las posibles consecuencias y de la percepción subjetiva de cada cual, simplemente compare con otros riesgos con los que se enfrenta a menudo a lo largo de su vida:

 El riesgo de un accidente rave con fuga de material radiactivo en una de nuestras carreteras (4,65 x 10-6) es superior al riesgo de:
matarse con el coche este próximo mes: 3,33 x 10-6
matarse en el trabajo mañana: 5 x 10-6
matarse en accidente de avión la próxima vez que vuele: 3 x 10-6
morirse por un síndrome de Mendelson en la próxima cesárea (el mayor temor de los anestesistas): 2 x 10-6

O busquemos otros símiles, por no ser tan funestos: la probabilidad de que nos toque gracias al ATC el premio de un accidente que mate a varios cientos de personas y arruine durante siglos varios centenares de kilómetros a la redonda en un punto al azar de la geografía española (pero con más posibilidades en la provincia de Cuenca) es:
2,8 veces superior a la probabilidad de que le toque el Gordo de la Lotería Nacional (1,67 x 10-6)
22 veces superior a sacar una quiniela de 14 resultados (0,21 x 10-6)
66 veces más probable que el que le toque el Cuponazo de la ONCE, la Primitiva o la Bono-Loto (0,07 x 10-6)
155 veces más probable que el Gordo de la Primitiva (0,03 x 10-6)
465 veces más probable que la probabilidad de ganar el Euromillón (0,01 x 10-6) 5

Por tanto, si decide jugar todas las semanas durante un año entero una Primitiva y un Euromillón con la idea de hacerse millonario, debe saber que tiene las mismas probabilidades de que eso ocurra que las de que arruine el futuro de sus hijos y sus nietos y los de cientos de miles de paisanos suyos por haberse creido sin más que lo del Cementerio nuclear es seguro. Ahora decida si acude todas las semanas al estanco a sellar sus boletos o a las manifestaciones contra el cementerio nuclear (o se viene a las manifestaciones cuando salga del estanco).

4 pese al error en la comparación del informe del Consejo Interministerial.

5 Por supuesto, si quiere tener comparaciones más fiables, multiplique estas probabilidades por cinco, según los riesgos calculados por el estudio suizo.

Anuncios

La Plataforma en Defensa del Ferrocarril Público y Social de Cuenca solicita que los trenes regionales se incluyan en el convenio con Madrid del Abono Transporte.

30 noviembre, 2011 § Deja un comentario

La Plataforma en Defensa del Ferrocarril Público y Social de Cuenca aprovechando que se ha conocido que el gobierno regional de Castilla-la Mancha está renegociando el convenio en materia de transportes terrestres con la Comunidad ce Madrid cuya vigencia termina el próximo 31 de diciembre, ha querido exponer su propuesta para que se incluya en el abono de transporte vigente a los servicios ferroviarios de media distancia que se prestan entre la región y Madrid.

“Corregiríamos así, comentó el portavoz de la Plataforma Francisco de los Cobos, un déficit que ha tenido olvidado al ferrocarril frente a otros medios de transporte como el autobús y que ha impedido que miles y miles de usuarios utilizarán el tren para realizar sus viajes tanto a la capital  de España como a la extensa red de cercanías que cubre el área metropolitana de Madrid. “Consideramos que este tipo de convenios favorece a usuarios con una capacidad adquisitiva reducida: estudiantes, trabajadores, personas mayores, etc. Y además no podemos única y exclusivamente pensar en la carretera para ir a Madrid ya que el ferrocarril es un servicio público y social, barato en comparación con otros medios y ecológicamente más sostenible que el resto”

“Entendemos que se perdería una excelente oportunidad para demostrar desde el ejecutivo que encabeza Mª Dolores de Cospedal y desde el Partido Popular se quiere apostar y defender el ferrocarril convencional a su paso por nuestra provincia ya que la línea Madrid-Cuenca-Valencia engloba a muchos pueblos y habitantes que tienen el tren en su municipio y no tienen que desplazarse para ir a coger el autobús a otras localidades”, dijo de los Cobos.

Para la Plataforma sería una forma de favorecer los intereses de miles de ciudadanos de la provincia de Cuenca y de Toledo que podrían optar por el ferrocarril, pero lo que no se puede hacer es limitar las ofertas al autobús y dejar de apoyar un medio de transporte que, aun con falta de inversiones, está ya implantado y cuya puesta en marcha tiene menos costes económicos y ambientales respecto al transporte por carretera.

El convenio del Abono Transportes entre la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha teóricamente se renueva cada año e incluye a 109 poblaciones de la comunidad autónoma: 28 de Guadalajara, 77 de Toledo y 4 de Cuenca. El abono transporte permite la realización de un número ilimitado de viajes en el mes de expedición, en cualquier modo de transporte público incluido en el mismo (Cercanías Renfe, Metro, Red de metro ligero, tranvía de Parla y autobuses de la EMT de Madrid y otros municipios de la región vecina, así como en la mayoría de las empresas privadas de carretera). Según fuentes oficiales el Gobierno de Castilla-la Mancha asume el 66% del coste total estimado del convenio, que se sitúa en 7,9 millones de euros y beneficia a 90.000 ciudadanos.

Desde la Plataforma del Tren de Cuenca quieren trasladar esta propuesta a la opinión pública y “nos gustaría tener la oportunidad de hacerlo directamente a los responsables de la Consejería de Fomento de Castilla-la Mancha cuya titular, Sra. Marta García de la  Calzada, no ha tenido a bien contestar a nuestros escritos y a solicitudes de reunión”, señaló Francisco de los Cobos, quien apuntó en la dirección de intentarlo con el delegado de la Junta “a ver si tenemos más suerte”

27 de noviembre de 2011

La “PLATAFORMA EN DEFENSA DEL FERROCARRIL PÚBLICO Y SOCIAL DE CUENCA” pertenece a la “Coordinadora Estatal en defensa del Ferrocarril Publico” y está compuesta (hasta el momento) por las siguientes organizaciones:

Asociación de Vecinos de  Casablanca, Asociación por el Medio Ambiente y Contra el Cambio Climático (AMA), CC.OO. (U.P. Cuenca), Ciudadanos por la República de Cuenca, Cuenca en Bici, Ecologistas en Acción – CLM, Ecologistas en Acción – Cuenca, Equo Cuenca (eQuo), Izquierda IUnida-Agrupación local de Cuenca, Partido Castellano (PCAS), Partido Comunista de España (PCE), Intersindical-CLM (I-CLM), Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE) y la Unión General de Trabajadores (UGT) de Cuenca.

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando las entradas etiquetadas con transporte en eQuo Cuenca.