No queremos basura nuclear en Cuenca ni en Castilla – la Mancha

3 enero, 2012 § 2 comentarios

Una vez más las decisiones de nuestros políticos pasan por encima de los ciudadanos, hacen caso omiso de nuestras peticiones y realizan acciones de forma irregular, todo esto añadido a la gran facilidad que nuestros gobernantes tienen para decir una cosa antes de las elecciones y llevar a cabo exactamente todo lo contrario cuando han alcanzado el poder.

Esta vez, la decisión de emplazar el ATC (Almacén Temporal Centralizado) en la localidad de Villar de Cañas está manchada de falta de transparencia, mentiras y falsas esperanzas; por no decir la peligrosidad que conlleva el almacenaje de residuos nucleares de alta intensidad y los desastres en potencia a los que nos podemos enfrentar.

No hace más de un año a la actual presidenta de Castilla La Mancha se le llenaba la boca  rechazando la ubicación de la ATC en Castilla-La Mancha 1 tras la noticia sólo se ha dignado a decir que “no se puede servir a varios señores a la vez […]” 2

Las irregularidades sobre la decisión de presentar Villar de Cañas como candidata se han dado desde el principio puesto que ni la ciudadanía ni las organizaciones sociales han tenido acceso al proyecto del ATC, incumpliendo el artículo 6 del “Convenio sobre el acceso a la información, la participación y el acceso a la justicia en materia de Medio Ambiente”. 3

El mismo alcalde de Villar de Cañas ha hecho declaraciones mencionando el secretismo con el que se tomó la decisión de solicitar el ATC para Villar de Cañas y como aliciente a toda esta trama, la vinculación de la secretaria-Interventora del ayuntamiento de dicha localidad Carmen Barco con ENRESA, empresa encargada de la gestión de los residuos, pues aparece en numerosos cursos y jornadas organizados por esta empresa.

Un añadido más son las promesas de desarrollo humano y económico que se le está prometiendo a esta localidad. Víctor García de Lucas hizo en su día un completo estudio de poblaciones con los datos del INE de la zona del Cabril en la provincia de Córdoba. Allí está situado un Cementerio de Residuos Nucleares de media y baja intensidad. En el estudio se observa, al contrario de las falsas promesas realizadas a los vecinos de la comarca,  una clara y continuada disminución de la población desde el momento de entrar en funcionamiento el cementerio en 1986 hasta el 2009. Son datos que hay que tener en cuenta, por no hablar de la escasa ayuda que aporta el tener un vertedero de residuos nucleares para el desarrollo del turismo o la agricultura.4 Estos son unos datos más de los que ya conocíamos: la peligrosidad de la energía nuclear.

La radiación de los residuos nucleares que aquí se van a alojar tienen una muy longeva vida: Estos son los llamados  residuos de alta actividad y emiten altas dosis de radiación. Están formados, fundamentalmente, por los restos que quedan de las varillas del uranio que se usa como combustible en las centrales nucleares y otras sustancias que están en el reactor y por residuos de la fabricación de armas atómicas (en España este último residuo no está permitido, por el momento). También algunas sustancias que quedan en el proceso minero de purificación del uranio son incluidas en este grupo. En las varillas de combustible gastado de los reactores se encuentran sustancias como el plutonio 239 (vida media de 24 400 años), el neptunio 237 (vida media de 2 130 000 años) y el plutonio 240 (vida media de 6 600 años). Por tanto su peligrosidad se mantiene durante miles de años.

Sabemos además que la seguridad nuclear en la centrales está en entredicho tras las numerosas catástrofes nucleares, saldando vidas humanas y provocando desastres en el medio ambiente de las zonas siniestradas y en cientos de kilómetros alrededor. Todo el mundo recuerda el desastre de las Centrales nucleares de Chernobil  en Ucrania y de Fukushima en Japón (entre otros muchos). Pero no sólo la centrales nucleares están expuestas a los peligros, sino cualquier centro que gestione material radiactivo, como en la Central de Procesamiento Nuclear de Mayak, Rusia, próxima a los Montes Urales. En Septiembre de 1957 liberó agua contaminada al río Techa fuente de agua potable de numerosas poblaciones. Un accidente en el sistema de refrigeración de uno de los tanques de almacenamiento de toneladas de residuos produjo una explosión no nuclear de gran intensidad, liberando la radiación y produciendo 200 muertes y miles de personas expuestas a radiación. Cientos de hectáreas quedaron estériles y fue considerado el peor accidente nuclear antes de Chernobil clasificado en el nivel 6 de la Escala de Accidentes Nucleares.5

Los riesgos no se limitan al propio vertedero nuclear sino que nuestras carreteras serán transitados por material radioactivo procedente de todos los puntos de la geografía española. El hecho de que no se haya registrado nunca un accidente grave in itinere no garantiza en modo alguno la imposibilidad de que no pueda ocurrir en un futuro, con el grave riesgo en caso de rotura de los cilindros de almacenaje.

Pero incluso sin la necesidad de la ocurrencia de accidentes, atentados o sabotaje la seguridad está tan garantizada como quieren vendernos. En la localidad de Asse en Alemania donde se localiza un vertedero nuclear, se ha registrado un aumento significativo de casos de cáncer por parte de la población de la zona. 6

Habría que realizar previamente un estudio sísmico de la zona concreta donde se situará el ATC y esto no se ha realizado aún según investigadores del IGME; por el contrario sí que se ha determinado actividad sísmica en la zona: en 2009 en Monreal del Llano con 2.4 de intensidad, 2008 Los Hinojosos con 3,2 de intensidad, 2011 Belmonte con 3,1 de intensidad y el último hace unos días de nuevo en Monreal del Llano (25/12/2011) con 2,3 grados de intensidad.

Por estás y muchas más cosas que, probablemente, se nos queden en el tintero, no queremos el ATC en Villar de Cañas, ni en Castilla-La Mancha ni en ninguna otra localidad. Pedimos al gobierno que invierta en I+D lugar de hacer recortes y esconder la basura debajo de la alfombra para que sean las generaciones venideras las que tengan que afrontar sus desaguisados. Pedimos que se marquen una fecha para el cierre de las centrales nucleares españolas en lugar de alargarles la vida, cosa que que eleva la probabilidad de un desastre nuclear en nuestro país. Les llamamos encarecidamente una vez más a la inversión en energías renovables, fuentes de trabajo y de respeto por el medio ambiente. España tiene el privilegio de numerosas horas de Sol y llanuras y costas propicias para la energía eólica. Necesitamos una ley de ahorro energético eficaz para evitar el derroche, y consumir energía de manera sostenible. Para es hace falta más inversión en futuro y no en esconder el presente.

Pilar García Carín

eQuoCuenca

Attac CLM

Más información:

www.ecologistasenaccion.org

http://cuencadicenoalcementerionuclear.blogspot.com/

1.- http://www.publico.es/agencias/efe/286957/cospedal-recalca-su-rechazo-a-que-se-instale-un-atc-en-castilla-la-mancha

2.- http://www.eldigitalcastillalamancha.es/barreda-carga-contra-cospedal-y-le-saca-unas-viejas-declaraciones-sobre-el-atc-101435.htm

3.- http://europa.eu/legislation_summaries/environment/general_provisions/l28056_es.htm

4.- Las Lecciones del “otro” cementerio nuclear por Víctor M. García de Lucas

5.- http://mayak.greenpeace.org.ar/mayakstory/index.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Mayak

6.- http://www.lavanguardia.com/ciudadanos/noticias/20101126/54077142382/aumentan-los-casos-de-cancer-en-las-zonas-proximas-a-un-deposito-de-basura-nuclear-en-alemania.html

http://www.dw-world.de/dw/article/0,,14990661,00.html

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Las lecciones del “otro” cementerio nuclear

2 enero, 2012 § 3 comentarios

Los municipios cercanos al Cementerio Nuclear
de “El Cabril” no han hecho más que perder población desde su inauguración en 1992.

El Gobierno Municipal de Villar de Cañas considera que el Cementerio Nuclear será un acicate para el desarrollo de su municipio y la comarca circundante. Se basan en el hecho del aumento de actividad económica unido a la concesión de compensaciones económicas. Pero cabría preguntarse si hay una forma de medir los efectos económicos de una instalación de este estilo en nuestro país.

El ejemplo más cercano y sencillo con el que comparar es el Cementerio de Residuos Nucleares de baja y media actividad de “El Cabril”, en el municipio Cordobés de Hornachuelos. “El Cabril” comenzó a usarse en 1961 de forma clandestina como almacén de residuos nucleares, en 1975 recibió la primera supuesta autorización oficial, aunque fue en 1992 cuando fue oficialmente inaugurado y cuando el municipio afectado comenzó a recibir compensaciones. Las compensaciones son recibidas sobretodo por Hornachuelos y en menor medida por los otros municipios cercanos, Fuente Obejuna, Navas de la Concepción y Alanís. Es de suponerse que el Cementerio puede tener un efecto negativo en algunos sectores (Turismo, Agricultura, etc) aunque teóricamente, tendrá un beneficio por la generación de nuevos puestos de trabajo, inversiones y por las compensaciones. Ello debería redundar en un efecto positivo en la población. Pero ¿como cuantificarlo?.

Como sabemos hay diferentes índices de desarrollo económico y humano, la evolución de la población de un municipio o región respecto a otros de similares características es una de las más evidentes y aceptadas. Según esto, la introducción de un elemento de consideración tanto positivo como negativo debería tener un efecto considerable en la misma.El índice neto de población recogido por el INE puede ser un dato de interés en si mismo, pero este en ocasiones puede enmascarar datos importantes. Por poner un ejemplo, un municipio de una zona rural tendente a la pérdida de población que introduzca un nuevo aliciente positivo, puede no llegar a ganar población, pero si se estabiliza o pierde muy poca en tanto que los municipios circundantes se hunden poblacionalmente, podríamos hablar de éxito relativo. Es por lo que para poder llegar a conclusiones reales se usan índices referenciales respecto a la evolución de la provincia de referencia (exceptuando las capitales, cuya población suele comportarse de una forma diferente y podría dar origen a datos engañosos).Los datos del INE son los siguientes referentes a los pueblos afectados.

A simple vista se puede deducir que la población neta de todos los municipios se reduce, en algunos casos de forma considerable, sin embargo podría pensarse que puede deberse al efecto de una misma tendencia en el entorno, sin embargo, como se aprecia en las graficas de índices referenciales del entorno rural de la provincia de referencia, se aprecia que la caída es incluso más pronunciada que en el gráfico poblacional neto.

 

De estos datos y gráficos podemos sacar varias conclusiones. El primero y más obvio es que todos los municipios de la zona pierden población y que además lo hacen de forma más acusada que municipios similares de otras zonas rurales de su provincia. Por tanto el perjuicio a los sectores afectados ha sido mayor que los beneficios que puedan haber aportado la nueva actividad económica y las ayudas compensatorias.

Sin embargo se aprecia que el efecto negativo es ciertamente menor en Hornachuelos, donde se pude suponer que los efectos beneficiosos, sobretodo en lo referente al empleo y a las ayudas compensatorias fueron mayores. Pese a todo es nutable el hecho de que incluso en este municipio decrecen ambos índices objetivos.

Un último dato sorprendente es que es a partir de 1992, cuando la situación se regulariza, la caída es mayor. Esta caída viene precedida de un pequeño repunte o estabilización poblacional en los cuatro municipios en los dos años precedentes, años en los que se realizaron las construcciones de las instalaciones reguladas del Cementerio, con lo que suponemos que la actividad generada en el sector de la construcción si fue beneficiosa esos años. Sin embargo, pasada la época constructora, las poblaciones no dejaron de decrecer, en casos como Alanís y sobretodo Navas de La Concepción de forma dramática, en tanto otras poblaciones de similares características de las mismas provincias crecían. El efecto de las actividades Turísticas, la Agricultura y otros sectores productivos sostenibles debieron de tirar de la economía en otros municipios rurales, en tanto que la presencia del Cementerio no debió de ayudar demasiado al desarrollo de los mismos en la zona del Cabril.

Con todo, El Cabril es un almacén de residuos de baja y media actividad, por lo tanto mucho menos peligrosos que los que vendrán al Cementerio Nuclear de Villar de Cañas, con lo que hemos de suponer que, pese a que las compensaciones en este caso serán mayores, el efecto sobre los sectores afectados negativamente en aquel, será mucho más pernicioso en este. No sería justo dejar de señalar que habrá un repunte en la actividad económica y en la población de Villar de Cañas y de los pueblos más cercanos en los años correspondientes a la construcción del complejo, a eso se agarrarán las autoridades como muestra de lo beneficioso  del proyecto para el municipio y la comarca. Pero tras la inauguración y comienzo de la llegada de los residuos, no parece evitable el desplome del desarrollo y de la población, es cierto que el dinero de las compensaciones hará muy ricos a algunos, pese a hundir el futuro de la región.

Pese a todo, como en el caso de Hornachuelos, Villar de Cañas será el menos perjudicado de los municipios de la comarca puesto que al percibir fuertes compensaciones, esto atenuará la caída, pero en los demás, en muchos kilómetros a la redonda, solo veremos los efectos negativos. Son los vecinos, como nos demuestran los datos de Fuente Obejuna, Alanís y Navas de la Concepción, los que más deben preocuparse, quizá los más cercanos obtengan algunos puestos de trabajo en la construcción los primeros años, pero para luego no hacer más que hundirse de forma pronunciada, los demás de la comarca ni siquiera tendrán ese aliciente.

Todo esto es siempre en la suposición de que todo funcionará a la perfección en materia de seguridad, medio ambiente y sanidad, ya que El Cabril no ha tenido serios problemas al respecto y pese a eso ha ocasionado los perjuicios económicos y poblacionales aludidos. Simplemente, los productos turísticos, agrícolas y de calidad se venden mal con el sello nuclear y la gente prefiere vivir alejada de estas instalaciones. Sin embargo no hemos de olvidar esta inquietante posibilidad que en Cementerios Nucleares como el de Mayak se hicieron tristemente realidad. Cualquier accidente, problema de seguridad o acto de terrorismo, sabotaje o robo en las instalaciones o “In itinere” haría de todos estos problemas económicos y poblacionales algo meramente anecdótico.

En todo caso, no perdamos nunca de vista que los residuos de Villar de Cañas serán de alta actividad en tanto en El Cabril son de Media y Baja, con lo que todos estos datos solo pueden ser tomados en consideración como una mera aproximación al problema, lo previsible es que los problemas económicos, demográficos y de seguridad, sean mucho mayores en este que lo que lo son en aquel.

Víctor Miguel García de Lucas

Licenciado en Cc. Biológicas y diplomado en Turismo

Miembro de eQuo Cuenca

No queremos que Cuenca se convierta en vertedero nuclear

30 diciembre, 2011 § Deja un comentario

Tras las noticias aparecidas en los medios de comunicación, sobre la ubicación del ATC (almacén de residuos nucleares) en Villar de Cañas. EQUO Cuenca quiere mostrar su más enérgico rechazo a la ubicación en nuestra provincia del basurero nuclear. Si se confirma la noticia, el nombre de de Cuenca quedará para siempre asociado al de basurero nuclear. Equo Cuenca considera que no aportará los beneficios vendidos desde el ministerio de industria porque el grueso de los puestos de trabajo creados serán solo durante la construcción y serán puestos de alta especialización, que no hay en Cuenca, la inversión de 100 millones de euros serán en bienes de equipo que no se fabrican en Cuenca y además las empresas turísticas de la zona y de la provincia desparecerán o se verán muy comprometidas. Equo Cuenca además, quiere informar a los habitantes de la provincia, que los riesgos inherentes a toda instalación nuclear serán multiplicados en este caso, porque en el ATC está previsto almacenar todos los residuos nucleares de España que ahora se encuentran dispersos en cada central nuclear. Fukushima nos ha enseñado que la industria nuclear ni de lejos controla la seguridad de sus plantas y que en caso de accidente o sabotaje los que más lo sufren son los habitantes de los territorios cercanos.
En los proximos días EQUO Cuenca informará de las acciones que tiene previsto programar dentro y fuera de la Plataforma Anti cementerio nuclear, para que todos los ciudadanos puedan participar y expresar su rechazo. Tenemos que impedir que Cuenca se convierta en un basurero nuclear para el beneficio de muy pocos, no dejemos hipotecado el futuro de nuestra tierra y de nuestros hijos.

Juan Cuartero

eQuo Cuenca

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