Cuenca pagará la deriva nuclear del Gobierno… si no lo evitamos antes

8 octubre, 2013 § Deja un comentario

EQUO Cuenca advierte de los peligrosos mensajes que en los últimos días han realizado el Ministro Soria y el Presidente Rajoy enmarcados en una campaña de apuesta por la Energía Nuclear, e insta a la ciudadanía a luchar por la paralización del proceso del Cementerio Nuclear.

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El más firme apoyo a la energía nuclear por parte del gobierno ha tenido su puesta en escena a lo largo de la pasada semana. El gobierno nunca ha ocultado sus preferencias nucleares y, de hecho ha allanando el camino de la Energía Nuclear con una campaña de acoso y derribo contra sus competidoras, las energías renovables, que venían años ganando cuota de mercado (1); pero el firme apoyo del Ministro de Energía, José Manuel Soria, flanqueado en su comparecencia por el presidente de ENRESA y los mandamases del Sector (2) y las palabras del Presidente Rajoy en su visita a Fuckushima (3) lo dejan bien claro: ¡Señores, nuestra apuesta es la Energía Nuclear!

El ministro de Energía, ha lanzado una flecha envenenada a nuestra provincia en sus declaraciones. Según sus palabras, el Cementerio Nuclear planificado en Villar de Cañas es la base sobre la que se apoya la posibilidad de que la vida de las Centrales Nucleares se alargue hasta los 60 años, ¿Qué significan estas palabras?, ¿Cómo afectaría esto al Cementerio Nuclear y a la provincia que lo albergue?

El significado de las palabras de Soria es claro: las Centrales Nucleares son muy caras de construir, con lo que, si queremos apostar por la Energía Nuclear, vamos a exprimir al máximo las que ya están hechas. Pero esto tiene un serio problema para las poblaciones cercanas a las Centrales y para toda España, ya que la seguridad en una Central Nuclear es inversamente proporcional a su vida, o dicho de un modo más claro e intuitivo, a más vieja la central, más posibilidades de accidente.

Si los peligros para las poblaciones cercanas a las Centrales Nucleares no van a hacer más que aumentar con la prolongación del tiempo de uso de las mismas, la situación en torno al Cementerio Nuclear puede llegar a ser peor. El ATC está previsto para albergar el combustible radiactivo utilizado en las Centrales Nucleares, un material altamente inestable y peligroso (¡los residuos de las centrales es lo que se usa para hacer las bombas nucleares!), de larga vida (decenas de miles de años en algunos casos) y para el que no existe tratamiento. El aumento del tiempo de uso de las Centrales Nucleares significa ni más ni menos mucho más residuos radiactivos en el Cementerio Nuclear, con la consiguiente necesaria ampliación del mismo y de sus peligros de fugas y accidentes radioactivos. Además, habrá necesariamente miles de peligrosos transportes adicionales de esa mortífera mercancía a través de nuestra provincia (¡al lado de nuestras casas!), transportes que pueden sufrir accidentes o ataques terroristas, transportes que tendrán que viajar a 40 km/hora (como máximo) por nuestras carreteras cada pocos días, en columnas escoltadas por fuerzas de seguridad, que irán cortando las carreteras por las que pasen y realizando controles en toda la zona, con los consecuentes problemas para el tráfico y para la seguridad de quienes se crucen ellos.

Pero ¿podemos hacer algo para evitarlo? Por supuesto que sí. Soria aseguró en su discurso que el proceso se está llevando a cabo gracias a la predisposición de la presidenta de Castilla-La Mancha, pero esta predisposición puede cambiar si la ciudadanía muestra su firme rechazo y cualquier proyecto puede ser parado en cualquiera de sus fases de su ejecución, por lo efectivamente no es tarde para pararlo. No podemos dejar que hipotequen nuestra región por una apuesta sin sentido por una energía que no puede tener futuro.

Desde EQUO Cuenca animamos a la ciudadanía a parar el Cementerio Nuclear, se puede hacer apoyando las iniciativas y acciones que se están realizando por toda la región así como proponiendo tus propias iniciativas para ello. El objetivo es pararlo antes de que sea demasiado tarde… ¡PORQUE AUN PODEMOS PARARLO!

Para más información sobre las acciones que se están realizando contra el Cementerio Nuclear, así como para trasmitirnos tus propias iniciativas e ideas para pararlo, o simplemente para comunicarnos tus inquietudes, puedes contactarnos en nuestro correo electrónico equocuenca@proyectoequo.org los perfiles de Facebook (EQuo Cuenca) y Twitter (@eQuoCuenca), o a través de nuestra página web https://equocuenca.wordpress.com/ o en Facebook (eQuo Cuenca). También puedes contactar directamente con la Plataforma Contra el Cementerio Nuclear en Cuenca en su correo electrónico contraelcementerionuclear@gmail.com o seguir sus iniciativas en la página de Facebook o en su blog http://cuencadicenoalcementerionuclear.blogspot.com.es/

Víctor García de Lucas

EQUO Cuenca

(1)    http://www.huffingtonpost.es/mario-rodriguez/porque-el-gobierno-rinde-_b_3952340.html

(2)    http://www.europapress.es/epsocial/noticia-atc-presidente-enresa-garantiza-silo-nuclear-iniciara-actividad-principios-2018-20131001131741.html

http://www.rtve.es/noticias/20131003/rajoy-asegura-desde-tokio-espana-se-esta-transformando/756540.shtml

26º aniversario del accidente nuclear de Chernóbil

26 abril, 2012 § Deja un comentario


Cuando se cumplen 26 años del accidente nuclear más grave de todos los tiempos, Ecologistas en Acción quiere llamar la atención sobre el peligro de mantener en funcionamiento estas centrales y pide el cierre escalonado de las españolas.

Un 26 de abril de hace 26 años se produjo la pérdida de control del reactor accidentado de Chernóbil. Los efectos de ese accidente superaron con mucho las peores expectativas sobre los efectos de un accidente nuclear. Una nube radiactiva cruzó toda Europa y contaminó severamente una extensión como la quinta parte de España. Se liberó a la atmósfera una radiactividad equivalente a 200 bombas como la de Hiroshima y Nagasaki juntas, lo que ocasionó más de 165 mil víctimas mortales hasta el momento y afectó a más de 7 millones de personas. En estos momentos hay unos 1,8 millones de personas que viven en zonas fuertemente contaminadas.


La explicación que dio la industria nuclear sobre estas terribles consecuencias es que el accidente se produjo en un país en crisis y en un modelo de reactor que no tenías las medidas de seguridad de los reactores occidentales. Sin embargo, en marzo de 2011 se produce el accidente de Fukushima en la superpotencia tecnológica de Japón y en unos reactores tipo BWR perfectamente homologados en occidente. Además, a diferencia de Chernóbil en que el iniciador del accidente era interior a la central, en Fukushima se produce por un suceso externo, lo que introduce una incertidumbre extra en los análisis sobre la seguridad de las instalaciones nucleares.
Para Ecologistas en Acción la conclusión de estos dos accidentes es que no se puede garantizar la seguridad absoluta y que los accidentes nucleares pueden tener unas consecuencias tan catastróficas que lo más sensato es proceder al cierre escalonado de las centrales para vernos libres de esta amenaza y del resto de los inconvenientes de apostar por esta fuente de energía, entre los que destaca la producción de residuos radiactivos.


Además, las centrales nucleares son prescindibles puesto que la electricidad que aportan se puede sustituir por fuentes limpias, renovables, de bajo impacto ambiental. En la actualidad la producción renovable ya supera a la nuclear. España es un líder en la producción renovable y sin embargo se ve obligada a importar todo el uranio que consume y toda la tecnología de las centrales nucleares.
Más información:
http://ecologistasenaccion.org/article23093.html

Chernobil 2012. Película? Video Juego? Realidad terrorífica para decenas de miles de personas.

Si ponemos la palabra “Chernóbil 2012” en un buscador de internet, la investigación no ofrecerá información del estado de las personas que viven hoy en las zonas contaminadas, ni los últimos datos de radiación de la zona de exclusión; obtendremos una información dispersa, entre la que se incluyen varias referencias al turismo “extremo” , a una película de terror para jóvenes y a un video juego.

También se pueden encontrar referencias a Chernóbil en el argumento de algunas películas de entretenimiento realizadas en los últimos años, lo que es impensable en el caso de otros sucesos graves con pérdida de vidas, como los atentados terroristas del 11 – S o el 11-M, que son objeto de controversia en internet pero que nunca son banalizados. Esta utilización mediática de una catástrofe que ha cobrado la vida de decenas de miles de personas no es una casualidad, es una de las muchas facetas de la política llevada a cabo por los defensores de la energía nuclear para conjurar el olvido, generar confusión, trivializar, y reducir una catástrofe ecológica y humana a un accidente tecnológico.

Aunque han pasado 26 años, la noche del 25 al 26 de abril de 1986 sigue marcando hoy la vida cotidiana de miles de personas que, en muchos casos, aún no habían nacido. En Ucrania, Bielorrusia, Rusia, y también en lugares del mundo que se hallan muy alejados de Chernóbil; lugares a los que la radiación liberada por la explosión del reactor número 4 llegó silenciosamente, llevada por el viento, o mediante los alimentos o el agua. Hoy continua existiendo una zona de exclusión de 2.800 kilómetros cuadrados, en la que miles de personas han tenido que volver, escogiendo entre radiactividad o hambre, con edificios que siguen abandonados y cubiertos por la vegetación; a donde se entra con un aparato para medir la radiación, y de la que hay que huir tan pronto como detecta una dosis mortal; una zona en la que se sigue haciendo recuento de mutaciones, deficiencias y enfermedades en personas, pero también en animales y plantas.

La industria nuclear ocultó y pasó por alto las lecciones de Chernóbil, por lo que 25 años más tarde, se ha iniciado otra catástrofe nuclear en Fukushima con las mismas secuelas de Chernóbil, en la que tampoco se mencionan las víctimas y en la que también se limita la información. Se trata de un trabajo continuado para convencer a la sociedad de que las centrales nucleares son un mal inevitable y necesario, con unos riesgos limitados.

Lo que ya ha pasado dos veces se puede repetir en cualquier momento, en cualquier lugar donde funcione una nuclear. En Ascó, en Vandellòs, en una central envejecida y llena de problemas que quiere alargar su funcionamiento, como es el caso de Garoña …

Las catástrofes de Ucrania y de Japón aún no han terminado … ni acabarán en decenas, acaso centenares, de años, y Cataluña se puede encontrar en la misma situación. Las nucleares son innecesarias, se podrían cerrar hoy y no tendríamos problemas eléctricos; incluso en Japón, donde decían que eran imprescindibles, han cerrado 52 de los 53 reactores nucleares y el país sigue funcionando, soportando la contaminación radiactiva como única amenaza. Y no hace falta que pase una catástrofe, está también el legado de miles de toneladas de residuos radiactivos que marcarán el futuro durante generaciones y generaciones …

Hay que dejar bien claro que la energía nuclear pertenece al pasado, y que las centrales nucleares deben cerrar urgentemente si no queremos aumentar el terrorífico legado con el que ya cargamos.

Chernóbil no es una excursión turística, ni un video juego, ni el pretexto para una ficción fantástica, es una realidad terrorífica que afecta a cientos de miles de personas. Recordemosla, recordemos también Fukushima, y pidamos el cierre de Ascó, Vandellós, Garoña, y de todas las nucleares.

25 de abril de 2012.

Más información en Tanquem Les Nuclears –http://www.tanquemlesnuclears.org/


No queremos basura nuclear en Cuenca ni en Castilla – la Mancha

3 enero, 2012 § 2 comentarios

Una vez más las decisiones de nuestros políticos pasan por encima de los ciudadanos, hacen caso omiso de nuestras peticiones y realizan acciones de forma irregular, todo esto añadido a la gran facilidad que nuestros gobernantes tienen para decir una cosa antes de las elecciones y llevar a cabo exactamente todo lo contrario cuando han alcanzado el poder.

Esta vez, la decisión de emplazar el ATC (Almacén Temporal Centralizado) en la localidad de Villar de Cañas está manchada de falta de transparencia, mentiras y falsas esperanzas; por no decir la peligrosidad que conlleva el almacenaje de residuos nucleares de alta intensidad y los desastres en potencia a los que nos podemos enfrentar.

No hace más de un año a la actual presidenta de Castilla La Mancha se le llenaba la boca  rechazando la ubicación de la ATC en Castilla-La Mancha 1 tras la noticia sólo se ha dignado a decir que “no se puede servir a varios señores a la vez […]” 2

Las irregularidades sobre la decisión de presentar Villar de Cañas como candidata se han dado desde el principio puesto que ni la ciudadanía ni las organizaciones sociales han tenido acceso al proyecto del ATC, incumpliendo el artículo 6 del “Convenio sobre el acceso a la información, la participación y el acceso a la justicia en materia de Medio Ambiente”. 3

El mismo alcalde de Villar de Cañas ha hecho declaraciones mencionando el secretismo con el que se tomó la decisión de solicitar el ATC para Villar de Cañas y como aliciente a toda esta trama, la vinculación de la secretaria-Interventora del ayuntamiento de dicha localidad Carmen Barco con ENRESA, empresa encargada de la gestión de los residuos, pues aparece en numerosos cursos y jornadas organizados por esta empresa.

Un añadido más son las promesas de desarrollo humano y económico que se le está prometiendo a esta localidad. Víctor García de Lucas hizo en su día un completo estudio de poblaciones con los datos del INE de la zona del Cabril en la provincia de Córdoba. Allí está situado un Cementerio de Residuos Nucleares de media y baja intensidad. En el estudio se observa, al contrario de las falsas promesas realizadas a los vecinos de la comarca,  una clara y continuada disminución de la población desde el momento de entrar en funcionamiento el cementerio en 1986 hasta el 2009. Son datos que hay que tener en cuenta, por no hablar de la escasa ayuda que aporta el tener un vertedero de residuos nucleares para el desarrollo del turismo o la agricultura.4 Estos son unos datos más de los que ya conocíamos: la peligrosidad de la energía nuclear.

La radiación de los residuos nucleares que aquí se van a alojar tienen una muy longeva vida: Estos son los llamados  residuos de alta actividad y emiten altas dosis de radiación. Están formados, fundamentalmente, por los restos que quedan de las varillas del uranio que se usa como combustible en las centrales nucleares y otras sustancias que están en el reactor y por residuos de la fabricación de armas atómicas (en España este último residuo no está permitido, por el momento). También algunas sustancias que quedan en el proceso minero de purificación del uranio son incluidas en este grupo. En las varillas de combustible gastado de los reactores se encuentran sustancias como el plutonio 239 (vida media de 24 400 años), el neptunio 237 (vida media de 2 130 000 años) y el plutonio 240 (vida media de 6 600 años). Por tanto su peligrosidad se mantiene durante miles de años.

Sabemos además que la seguridad nuclear en la centrales está en entredicho tras las numerosas catástrofes nucleares, saldando vidas humanas y provocando desastres en el medio ambiente de las zonas siniestradas y en cientos de kilómetros alrededor. Todo el mundo recuerda el desastre de las Centrales nucleares de Chernobil  en Ucrania y de Fukushima en Japón (entre otros muchos). Pero no sólo la centrales nucleares están expuestas a los peligros, sino cualquier centro que gestione material radiactivo, como en la Central de Procesamiento Nuclear de Mayak, Rusia, próxima a los Montes Urales. En Septiembre de 1957 liberó agua contaminada al río Techa fuente de agua potable de numerosas poblaciones. Un accidente en el sistema de refrigeración de uno de los tanques de almacenamiento de toneladas de residuos produjo una explosión no nuclear de gran intensidad, liberando la radiación y produciendo 200 muertes y miles de personas expuestas a radiación. Cientos de hectáreas quedaron estériles y fue considerado el peor accidente nuclear antes de Chernobil clasificado en el nivel 6 de la Escala de Accidentes Nucleares.5

Los riesgos no se limitan al propio vertedero nuclear sino que nuestras carreteras serán transitados por material radioactivo procedente de todos los puntos de la geografía española. El hecho de que no se haya registrado nunca un accidente grave in itinere no garantiza en modo alguno la imposibilidad de que no pueda ocurrir en un futuro, con el grave riesgo en caso de rotura de los cilindros de almacenaje.

Pero incluso sin la necesidad de la ocurrencia de accidentes, atentados o sabotaje la seguridad está tan garantizada como quieren vendernos. En la localidad de Asse en Alemania donde se localiza un vertedero nuclear, se ha registrado un aumento significativo de casos de cáncer por parte de la población de la zona. 6

Habría que realizar previamente un estudio sísmico de la zona concreta donde se situará el ATC y esto no se ha realizado aún según investigadores del IGME; por el contrario sí que se ha determinado actividad sísmica en la zona: en 2009 en Monreal del Llano con 2.4 de intensidad, 2008 Los Hinojosos con 3,2 de intensidad, 2011 Belmonte con 3,1 de intensidad y el último hace unos días de nuevo en Monreal del Llano (25/12/2011) con 2,3 grados de intensidad.

Por estás y muchas más cosas que, probablemente, se nos queden en el tintero, no queremos el ATC en Villar de Cañas, ni en Castilla-La Mancha ni en ninguna otra localidad. Pedimos al gobierno que invierta en I+D lugar de hacer recortes y esconder la basura debajo de la alfombra para que sean las generaciones venideras las que tengan que afrontar sus desaguisados. Pedimos que se marquen una fecha para el cierre de las centrales nucleares españolas en lugar de alargarles la vida, cosa que que eleva la probabilidad de un desastre nuclear en nuestro país. Les llamamos encarecidamente una vez más a la inversión en energías renovables, fuentes de trabajo y de respeto por el medio ambiente. España tiene el privilegio de numerosas horas de Sol y llanuras y costas propicias para la energía eólica. Necesitamos una ley de ahorro energético eficaz para evitar el derroche, y consumir energía de manera sostenible. Para es hace falta más inversión en futuro y no en esconder el presente.

Pilar García Carín

eQuoCuenca

Attac CLM

Más información:

www.ecologistasenaccion.org

http://cuencadicenoalcementerionuclear.blogspot.com/

1.- http://www.publico.es/agencias/efe/286957/cospedal-recalca-su-rechazo-a-que-se-instale-un-atc-en-castilla-la-mancha

2.- http://www.eldigitalcastillalamancha.es/barreda-carga-contra-cospedal-y-le-saca-unas-viejas-declaraciones-sobre-el-atc-101435.htm

3.- http://europa.eu/legislation_summaries/environment/general_provisions/l28056_es.htm

4.- Las Lecciones del “otro” cementerio nuclear por Víctor M. García de Lucas

5.- http://mayak.greenpeace.org.ar/mayakstory/index.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Mayak

6.- http://www.lavanguardia.com/ciudadanos/noticias/20101126/54077142382/aumentan-los-casos-de-cancer-en-las-zonas-proximas-a-un-deposito-de-basura-nuclear-en-alemania.html

http://www.dw-world.de/dw/article/0,,14990661,00.html

Las lecciones del “otro” cementerio nuclear

2 enero, 2012 § 3 comentarios

Los municipios cercanos al Cementerio Nuclear
de “El Cabril” no han hecho más que perder población desde su inauguración en 1992.

El Gobierno Municipal de Villar de Cañas considera que el Cementerio Nuclear será un acicate para el desarrollo de su municipio y la comarca circundante. Se basan en el hecho del aumento de actividad económica unido a la concesión de compensaciones económicas. Pero cabría preguntarse si hay una forma de medir los efectos económicos de una instalación de este estilo en nuestro país.

El ejemplo más cercano y sencillo con el que comparar es el Cementerio de Residuos Nucleares de baja y media actividad de “El Cabril”, en el municipio Cordobés de Hornachuelos. “El Cabril” comenzó a usarse en 1961 de forma clandestina como almacén de residuos nucleares, en 1975 recibió la primera supuesta autorización oficial, aunque fue en 1992 cuando fue oficialmente inaugurado y cuando el municipio afectado comenzó a recibir compensaciones. Las compensaciones son recibidas sobretodo por Hornachuelos y en menor medida por los otros municipios cercanos, Fuente Obejuna, Navas de la Concepción y Alanís. Es de suponerse que el Cementerio puede tener un efecto negativo en algunos sectores (Turismo, Agricultura, etc) aunque teóricamente, tendrá un beneficio por la generación de nuevos puestos de trabajo, inversiones y por las compensaciones. Ello debería redundar en un efecto positivo en la población. Pero ¿como cuantificarlo?.

Como sabemos hay diferentes índices de desarrollo económico y humano, la evolución de la población de un municipio o región respecto a otros de similares características es una de las más evidentes y aceptadas. Según esto, la introducción de un elemento de consideración tanto positivo como negativo debería tener un efecto considerable en la misma.El índice neto de población recogido por el INE puede ser un dato de interés en si mismo, pero este en ocasiones puede enmascarar datos importantes. Por poner un ejemplo, un municipio de una zona rural tendente a la pérdida de población que introduzca un nuevo aliciente positivo, puede no llegar a ganar población, pero si se estabiliza o pierde muy poca en tanto que los municipios circundantes se hunden poblacionalmente, podríamos hablar de éxito relativo. Es por lo que para poder llegar a conclusiones reales se usan índices referenciales respecto a la evolución de la provincia de referencia (exceptuando las capitales, cuya población suele comportarse de una forma diferente y podría dar origen a datos engañosos).Los datos del INE son los siguientes referentes a los pueblos afectados.

A simple vista se puede deducir que la población neta de todos los municipios se reduce, en algunos casos de forma considerable, sin embargo podría pensarse que puede deberse al efecto de una misma tendencia en el entorno, sin embargo, como se aprecia en las graficas de índices referenciales del entorno rural de la provincia de referencia, se aprecia que la caída es incluso más pronunciada que en el gráfico poblacional neto.

 

De estos datos y gráficos podemos sacar varias conclusiones. El primero y más obvio es que todos los municipios de la zona pierden población y que además lo hacen de forma más acusada que municipios similares de otras zonas rurales de su provincia. Por tanto el perjuicio a los sectores afectados ha sido mayor que los beneficios que puedan haber aportado la nueva actividad económica y las ayudas compensatorias.

Sin embargo se aprecia que el efecto negativo es ciertamente menor en Hornachuelos, donde se pude suponer que los efectos beneficiosos, sobretodo en lo referente al empleo y a las ayudas compensatorias fueron mayores. Pese a todo es nutable el hecho de que incluso en este municipio decrecen ambos índices objetivos.

Un último dato sorprendente es que es a partir de 1992, cuando la situación se regulariza, la caída es mayor. Esta caída viene precedida de un pequeño repunte o estabilización poblacional en los cuatro municipios en los dos años precedentes, años en los que se realizaron las construcciones de las instalaciones reguladas del Cementerio, con lo que suponemos que la actividad generada en el sector de la construcción si fue beneficiosa esos años. Sin embargo, pasada la época constructora, las poblaciones no dejaron de decrecer, en casos como Alanís y sobretodo Navas de La Concepción de forma dramática, en tanto otras poblaciones de similares características de las mismas provincias crecían. El efecto de las actividades Turísticas, la Agricultura y otros sectores productivos sostenibles debieron de tirar de la economía en otros municipios rurales, en tanto que la presencia del Cementerio no debió de ayudar demasiado al desarrollo de los mismos en la zona del Cabril.

Con todo, El Cabril es un almacén de residuos de baja y media actividad, por lo tanto mucho menos peligrosos que los que vendrán al Cementerio Nuclear de Villar de Cañas, con lo que hemos de suponer que, pese a que las compensaciones en este caso serán mayores, el efecto sobre los sectores afectados negativamente en aquel, será mucho más pernicioso en este. No sería justo dejar de señalar que habrá un repunte en la actividad económica y en la población de Villar de Cañas y de los pueblos más cercanos en los años correspondientes a la construcción del complejo, a eso se agarrarán las autoridades como muestra de lo beneficioso  del proyecto para el municipio y la comarca. Pero tras la inauguración y comienzo de la llegada de los residuos, no parece evitable el desplome del desarrollo y de la población, es cierto que el dinero de las compensaciones hará muy ricos a algunos, pese a hundir el futuro de la región.

Pese a todo, como en el caso de Hornachuelos, Villar de Cañas será el menos perjudicado de los municipios de la comarca puesto que al percibir fuertes compensaciones, esto atenuará la caída, pero en los demás, en muchos kilómetros a la redonda, solo veremos los efectos negativos. Son los vecinos, como nos demuestran los datos de Fuente Obejuna, Alanís y Navas de la Concepción, los que más deben preocuparse, quizá los más cercanos obtengan algunos puestos de trabajo en la construcción los primeros años, pero para luego no hacer más que hundirse de forma pronunciada, los demás de la comarca ni siquiera tendrán ese aliciente.

Todo esto es siempre en la suposición de que todo funcionará a la perfección en materia de seguridad, medio ambiente y sanidad, ya que El Cabril no ha tenido serios problemas al respecto y pese a eso ha ocasionado los perjuicios económicos y poblacionales aludidos. Simplemente, los productos turísticos, agrícolas y de calidad se venden mal con el sello nuclear y la gente prefiere vivir alejada de estas instalaciones. Sin embargo no hemos de olvidar esta inquietante posibilidad que en Cementerios Nucleares como el de Mayak se hicieron tristemente realidad. Cualquier accidente, problema de seguridad o acto de terrorismo, sabotaje o robo en las instalaciones o “In itinere” haría de todos estos problemas económicos y poblacionales algo meramente anecdótico.

En todo caso, no perdamos nunca de vista que los residuos de Villar de Cañas serán de alta actividad en tanto en El Cabril son de Media y Baja, con lo que todos estos datos solo pueden ser tomados en consideración como una mera aproximación al problema, lo previsible es que los problemas económicos, demográficos y de seguridad, sean mucho mayores en este que lo que lo son en aquel.

Víctor Miguel García de Lucas

Licenciado en Cc. Biológicas y diplomado en Turismo

Miembro de eQuo Cuenca

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